Temporada 2011-2012

Una temporada excepcional

Nada que ver la angustia de los cursos precedentes con la ilusión que despertaba el nuevo reto europeo

Una temporada excepcional

Acostumbrado como estaba el osasunismo a mirar hacia abajo con el corazón encogido, el último tramo de la Liga 2011-12 significó una metamorfosis emocional. Nada que ver la angustia de los cursos precedentes con la ilusión que despertaba el nuevo reto europeo. Un punto ahogó finalmente esas ilusiones de Europa League pero poco se puede reprochar a los profesionales rojillos, autores de una brillante trayectoria en la que se codearon con la aristocracia de la Liga.

Osasuna en esencia demostró un comportamiento equilibrado, el mejor adjetivo para circular por una competición de largo recorrido, que atraviesa durante nueve meses las cuatro estaciones del año. Hubo dos ó tres salidas de tono,  pero éstas no condicionaron su ejecutoria posterior, ni influyeron en el desenlace final. El equipo hizo muchas más cosas bien que mal. Compitió sin complejos, ordenado en el campo, correctamente mentalizado hacia el trabajo y el esfuerzo. Lució algunos pasajes brillantes, pero fue eminentemente práctico y eficaz, sobre todo eficaz. En el trabajo defensivo y en la definición. Ahí estuvo la clave del gran salto adelante respecto a las temporadas anteriores.

Fuera dudas

En la parrilla de salida de la temporada Osasuna presentó algunas caras nuevas junto a viejos conocidos, de vuelta a casa. Alternaron los fichajes veteranos de sólida carrera profesional (Nino, Rubén, Bertrán) con las jóvenes esperanzas (Raitala, Ibrahima); los regresos triunfales (Raúl García, Andrés Fernández, Echaide y Roversio) con la esencia canterana (Satrústegui, Annunziata y Timor).

Pronto se vio que la fase de acoplamiento se había reducido a la pretemporada. Los primeros problemas vinieron, no obstante, en forma de lesiones de largo alcance. Echaide y Sola sufrieron los inoportunos reveses que Masoud ya arrastraba del curso anterior. Los resultados favorables se hicieron esperar al principio. Tras el estreno positivo en el Calderón y la victoria siguiente ante el Sporting, llegó la primera bofetada – un Barcelona enrabietado le endosó ocho goles en el Camp Nou-, agudizada por la racha negativa que se prolongó hasta el 3-0 de San Mamés. Entonces aparecieron los primeros signos de inquietud en el entorno, donde los agoreros de turno pronosticaron una temporada de urgencias y bajos fondos de la clasificación. Pero el mal fario se esfumó en cuanto llegaron dos victorias apaciguadoras sobre el Zaragoza (3-0) y  el Levante (2-0), adversario éste que se presentó en el Reyno de Navarra con su carné de invicto y aureola de revelación. A partir de ese instante, el equipo viró su trayectoria. Si tras los siete primeros partidos marchaba en 15ª posición, y por debajo los colistas le pisaban los talones, otros tantos partidos después era 8º a un punto de los puestos de Europa League. Fue el punto de inflexión de la Liga. Ya nunca abandonaría  la zona media-alta de la clasificación.

Al computar la primera vuelta, 6 victorias y 9 empates después, el equipo dirigido por José Luis Mendilibar abrazaba posiciones europeas pese a dejar por el camino algún que otro tropiezo sonado como el 7-1 del Bernabéu o el 0-2 ante el Racing, que cerraba la ronda.

Mejores perspectivas

Más allá de los resultados se interpretan las sensaciones. Y éstas eran muy positivas. Sobre todo de local. Encastillado en el Reyno los rivales no encontraban la manera de asaltar la fortaleza.  En el papel de visitante alternaba partidos muy serios con episódicos bajonazos de nivel. El fútbol, disciplinado y firme atrás, mostraba en su despliegue la esencia osasunista: profundidad en banda y llegadas frecuentes al área. Los rivales  sufrían para controlar el poderío demostrado en cada acción de estrategia.

De ese fútbol coral emergieron los elementos diferenciales. Andrés Fernández se descubrió al primer plano futbolístico, sorprendiendo la aparición de un guardameta suficientemente preparado para asumir la responsabilidad. La mala suerte de Riesgo en el partido inaugural se convirtió en su gran oportunidad y Andrés se agarró a ella como a un clavo ardiendo. Subió de nivel conforme avanzó la Liga y ganó con sus paradas unos cuantos puntos. El mayor salto de calidad, no obstante, partió de las botas de Raúl García. Cuatro años después de su traspaso al Atlético regresó a casa convertido en un futbolista mucho más completo. Mendilibar supo encontrar el espacio que Raúl necesitaba para desplegar todo su arsenal. Asomado por detrás del delantero, tuvo libertad para moverse por todo el frente de ataque y resultó demoledor en sus apariciones sobre el área rival. Marcó goles, abrió espacios y, en general, condicionó todo el fútbol ofensivo del equipo. El trabajo sin balón ya venía de serie. 11 goles y 8 pases de gol explican por sí solos la importancia capital del centrocampista de Zizur a lo largo de la temporada.

Solidez, ambición y acierto. La combinación de los tres factores  sólo podía deparar buenas expectativas en una Liga muy equilibrada. Un amplísimo pelotón de iguales veían de lejos a los capos, Real Madrid y FC Barcelona. Precisamente una extraordinaria victoria sobre el equipo de Guardiola en el Reyno (3-2) hizo pensar a todos que Osasuna este año pelearía por algo más que la permanencia. Quedaba casi una segunda vuelta por delante pero las señales no podían ser más positivas. Otro triunfo concluyente, esta vez  sobre el Athletic, alimentaría más esa creencia.

En este caldo de cultivo propicio se produjo otro hecho relevante: la reaparición de la cantera. Si Andrés, Timor y Annunziata fueron confirmados en la primera plantilla desde su composición, José Luis Mendilibar no dudó en echar mano del filial en cuanto las lesiones o los estados de forma demandaron alternativas. Cinco jugadores tuvieron la oportunidad de debutar en la Liga. La presencia de Marcos en el lateral izquierdo, Roberto Torres en la media punta y Manu Onwu en el frente de ataque, no pasó de testimonial, pero bastante más peso tuvieron las apariciones de Satrústegui (10 partidos) o Raoul Loe (8). El equipo lejos de resentirse con la juventud comprobó que había material fiable.

El CA Osasuna entró en la recta final de la Liga mirando a Europa. Por algo durante seis jornadas del campeonato había ocupado la sexta posición. A 13 jornadas del final un sólo punto le separaba del cuarto puesto “Champions”. Agotó sus posibilidades europeas hasta las últimas jornadas. Pero llegando a las fechas decisivas el destino no estaba en sus manos. En la penúltima jornada ganó a la Real Sociedad con un gol de Ibrahima.

Un triunfo en Santander y una combinación de resultados que no eran  tan descabellados propiciarían el milagro europeo. Los rojillos cumplieron con su obligación pero los marcadores adversos le negaron el derecho a  festejar en el campo un éxito, que para todo el osasunismo sí lo fue.

Pachi Izco

Pachi Izco, diez años presidiendo el Club Atlético Osasuna.
De junio de 2002 a junio de 2012

Pachi Izco

Tras diez años como Presidente, Pachi Izco Ilúndain decidió dejar el cargo que cogió en 2002 al ganar con el 76% de los votos las elecciones. Durante sus primeros cuatro años se apoyó en Javier Aguirre para dirigir los destinos deportivos del Club. Durantes esta etapa vivió sus mejores momentos deportivos como máximo mandatario. Así, se alcanzaron las semifinales de la Copa del Rey en la temporada 2002/03. En 2005, Osasuna jugó la final de la Copa del Rey. Y en 2006, la liga tomó el relevo del torneo del KO, y el conjunto rojillo se clasificó en cuarto lugar del campeonato, pudiendo disputar la siguiente campaña la previa de la Champions League.

Pachi Izco fue reelegido en 2006. En este segundo mandato, le acompañó como entrenador José Ángel Ziganda. El Club alcanzó las semifinales de la Copa de la UEFA. En la campaña 2008-09 hubo un cambio en el banquillo y José Antonio Camacho sustituyó al técnico navarro.

En mayo de 2010 volvió a presentarse y fue reelegido sin necesidad de elecciones al no haber más candidatos. En febrero de 2011 se produjo un nuevo relevo en el banquillo y José Luis Mendilibar se hizo con las riendas del equipo profesional.

Al margen de los éxitos puntuales, el objetivo principal, que no es otro que mantener al equipo en Primera División, se ha cumplido en estos diez años bajo su mandato. Con él han trabajado, formando parte de las diferentes juntas directivas, Juan Pascual, Miguel Archanco, Fernando Vera, Iñigo Sanciñena, José Manuel Purroy y Ángel Luis Vizcay.

calendario de partidos
Jornada 14 LaLiga Santander LaLiga Santander
24 Noviembre 2019 14:00 h.
El Sadar
Osasuna
vs.
Osasuna Ath. Bilbao
Jornada 15 LaLiga Santander LaLiga Santander
01 Diciembre 2019 16:00 h.
RCDE Stadium
Espanyol
vs.
Espanyol Osasuna
Jornada 16 LaLiga Santander LaLiga Santander
08 Diciembre 2019 21:00 h.
El Sadar
Osasuna
vs.
Osasuna Sevilla
Jornada 17 LaLiga Santander LaLiga Santander
15 Diciembre 2019 Wanda Metropolitano
Atlético de Madrid
vs.
Atlético de Madrid Osasuna
Sentimiento Rojillo

#SentimientoRojillo

nueva tienda online

tienda.osasuna.es descúbrela
HUMMEL
  1. LaLiga Santander
  2. HUMMEL
  3. Kirolbet
  4. euskaltel
  5. Lacturale
  6. Caja Navarra | Caixa
  7. Coca Cola
  8. CUN. Clínica Universidad de Navarra
  9. ACUNSA
  10. Construcciones Victorino Vicente+
  11. Sagamóvil
  12. SELK
  13. San Miguel
  1. Haze & Finn
  2. Montepinos
  3. Halcón Viajes